Antepasados
El tiempo ha sepultado tantas vidas
Tantos amores, prisas, cantos, deseos
Tantas historias, tantos humanos, tantos como nosotros
Hoy me gustaría saber a quién se parecen mis manos
y no lo sé
De dónde proviene mi paso, mi forma de andar por el mundo
y no lo sé
¿Cómo saber si tengo la fuerza interior de mi abuelo,
la propensión a la melancolía de mi bisabuelo
o los ojos de mi tatarabuelo?
Me gustaría buscarme en los rostros de mis antepasados
Descubrir los rasgos que me perfilan por dentro y por fuera
He buscado sus nombres pero no dicen mucho
Las fechas me hablan de nacimientos y matrimonios
pero la historia, la esencia, sigue perdida
Sentirse con raíces, pero no conocerlas, es vivir como una espora
Sin saber de dónde se viene, sin saber a dónde se va
En este mundo – en este que conozco –
la muerte de mi abuelo me hizo pensar
que esta ventana de tiempo tiene sus orígenes cercanos
en simples hechos de la cotidianidad,
en noches de sxo que crearon esta pesada rama en la que hoy cuelgo
como un árbol sin fruto
El mundo es como un hotel
el aire, el sol y la tierra siguen
pero cambian los inquilinos
Mañana, algún descendiente se cuestionará lo mismo
sin conocer que alguien de su misma materia antes lo había sentido
Y todo esto acontece, sin poder más que vivir
y ser parte de esta intrincada escalera de seres humanos
que tienen a esta tierra por hogar
El tiempo ha sepultado tantas vidas
Tantos amores, prisas, cantos, deseos
Tantas historias, tantos humanos, tantos como nosotros
Hoy me gustaría saber a quién se parecen mis manos
y no lo sé
De dónde proviene mi paso, mi forma de andar por el mundo
y no lo sé
¿Cómo saber si tengo la fuerza interior de mi abuelo,
la propensión a la melancolía de mi bisabuelo
o los ojos de mi tatarabuelo?
Me gustaría buscarme en los rostros de mis antepasados
Descubrir los rasgos que me perfilan por dentro y por fuera
He buscado sus nombres pero no dicen mucho
Las fechas me hablan de nacimientos y matrimonios
pero la historia, la esencia, sigue perdida
Sentirse con raíces, pero no conocerlas, es vivir como una espora
Sin saber de dónde se viene, sin saber a dónde se va
En este mundo – en este que conozco –
la muerte de mi abuelo me hizo pensar
que esta ventana de tiempo tiene sus orígenes cercanos
en simples hechos de la cotidianidad,
en noches de sxo que crearon esta pesada rama en la que hoy cuelgo
como un árbol sin fruto
El mundo es como un hotel
el aire, el sol y la tierra siguen
pero cambian los inquilinos
Mañana, algún descendiente se cuestionará lo mismo
sin conocer que alguien de su misma materia antes lo había sentido
Y todo esto acontece, sin poder más que vivir
y ser parte de esta intrincada escalera de seres humanos
que tienen a esta tierra por hogar
