Noche y niebla
La historia irónica nos enerva,
enorgullece, asombra y avergüenza,
de donde nacen las sombras
que enmudecen nuestro pasado?
De dónde nace la sangre fría,
la tortura, la humillación
cruel y vil matanza
con horrible convicción?
El destino pariendo barbarie,
sinceros equívocos
colmados de odio y desprecio.
Máquinas de crímenes sangrientos
orgullosos de lucir la cruz de muerte nazi en sus pechos.
Cuanta triste dedicación
sólo por generar dolor.
Fábricas de muerte,
campos de exterminio,
campos de concentración.
Estruendoso gritar de las almas,
ensordecidos los oídos de Dios,
desesperanzadas plegarias no escuchadas,
oscuro caminar por el pabellón.
De sus bienes despojados,
en vida y muerte comercializados,
macabra industria de muerte,
mentes torcidas en
cuerpos sin corazón.
Furiosos incontrolables
de racismo y xenofobia
a millones sacrificaron.
Bandera de idealismo ario
fundado en el genocidio
sistemático e industrializado.
Búsqueda enfermiza de rara perfección,
limpios los uniformes mas la mente no.
Fuego en las palabras,
mano al frente alzada con honor.
vientos grises nauseabundos de fétido olor.
Días de noche y niebla,
inocentes destinados a los campos de horror.
No hay Holocausto lejano
las memorias se han de heredar,
grabadas en la historia
para no volver aceptar
la discriminación absurda
en cualquiera de sus formas,
de credo, pensamiento o racial.
Descansad en paz hermanos
descansad sanando vuestro dolor,
pues los hombres de hoy
no olvidan vuestro martirio,
y con el corazón encogido
miramos este pasado inhumano,
como una triste lección.
(Holocausto)
La historia irónica nos enerva,
enorgullece, asombra y avergüenza,
de donde nacen las sombras
que enmudecen nuestro pasado?
De dónde nace la sangre fría,
la tortura, la humillación
cruel y vil matanza
con horrible convicción?
El destino pariendo barbarie,
sinceros equívocos
colmados de odio y desprecio.
Máquinas de crímenes sangrientos
orgullosos de lucir la cruz de muerte nazi en sus pechos.
Cuanta triste dedicación
sólo por generar dolor.
Fábricas de muerte,
campos de exterminio,
campos de concentración.
Estruendoso gritar de las almas,
ensordecidos los oídos de Dios,
desesperanzadas plegarias no escuchadas,
oscuro caminar por el pabellón.
De sus bienes despojados,
en vida y muerte comercializados,
macabra industria de muerte,
mentes torcidas en
cuerpos sin corazón.
Furiosos incontrolables
de racismo y xenofobia
a millones sacrificaron.
Bandera de idealismo ario
fundado en el genocidio
sistemático e industrializado.
Búsqueda enfermiza de rara perfección,
limpios los uniformes mas la mente no.
Fuego en las palabras,
mano al frente alzada con honor.
vientos grises nauseabundos de fétido olor.
Días de noche y niebla,
inocentes destinados a los campos de horror.
No hay Holocausto lejano
las memorias se han de heredar,
grabadas en la historia
para no volver aceptar
la discriminación absurda
en cualquiera de sus formas,
de credo, pensamiento o racial.
Descansad en paz hermanos
descansad sanando vuestro dolor,
pues los hombres de hoy
no olvidan vuestro martirio,
y con el corazón encogido
miramos este pasado inhumano,
como una triste lección.
(Holocausto)
