De la noche
De la noche sé decir
que la quiero tendida a mis pies,
o a la cabecera de mis sueños,
que son tantos
que los voy contando
y no sé cuándo ni dónde ni cómo acabarán.
De la noche sé decir
que la quiero tendida a mis pies,
o a la cabecera de mis sueños,
que son tantos
que los voy contando
y no sé cuándo ni dónde ni cómo acabarán.
