Yo hice todo lo que pude
por seguir queriéndote,
pero me fue imposible:
te fuiste con uno que no era piloto y pilotaba
un barco,
con uno que no era comandante y comandaba
un naufragio.
¡En buen puerto te refugiaste!
¡Preciosas fueron las bengalas
que te condujeron al abismo!
¡Y fuiste la alegría
de las cándidas almas del infierno!
por seguir queriéndote,
pero me fue imposible:
te fuiste con uno que no era piloto y pilotaba
un barco,
con uno que no era comandante y comandaba
un naufragio.
¡En buen puerto te refugiaste!
¡Preciosas fueron las bengalas
que te condujeron al abismo!
¡Y fuiste la alegría
de las cándidas almas del infierno!