Poeta y pintor peruano nacido en Lima en 1874.
Creció en medio de grandes penurias económicas que le impidieron realizar estudios básicos completos. Si embargo fue un gran lector e investigador de la poesía europea y latinoamericana, circunstancia que le permitió compensar su imposiblidad para realizar estudios superiores. Vivió gran parte de su vida a la orilla del mar, en Barranco, donde cultivó además su gusto por la pintura. En sus últimos años, agobiado por la pobreza y su salud precaria, ocupó un puesto como bibliotecario en la ciudad de Lima.
Su obra está compilada en las siguientes publicaciones: «Simbólicas» en 1911, «La canción de las figuras» en 1916, «Sombra» y «Rondinelas» en el año 1929.
Falleció en 1942.
Bajo brillante niebla,
de saladas actinias cubierto,
amaneció en la playa,
un bote vi...
Viene por las calles,
a la luna parva,
un caballo muerto
en antigua batalla.
...
Mis ojos han visto
el cuarto cerrado;
cual inmóviles labios su puerta...
está silenci...
Alumbraron en la mesa los candiles,
moviéronse solos los aguamaniles,
y un dominó vacío, p...
¡El verde estanque de la hacienda,
rey del jardín amable,
está en olvido
miserable!...
Contemplé, en la mañana,
la tumba de una niña;
en el sauce lloroso gemía tramontana,
...
En el pasadizo nebuloso
cual mágico sueño de Estambul,
su perfil presenta destelloso
...
En los jardines otoñales,
bajo palmeras virginales,
miré pasar muda y esqui...
El mustio peregrino
vió en el monte una huella de sangre:
la sigue pensativo ...
Era el alba,
cuando las gotas de sangre en el olmo
exhalaban tristísima luz.
...
En la costa brava
Suena la campana,
Llamando a los antiguos
Bajales sumergidos.
...
La noche pasaba, ,
y al terror de las nébulas, sus ojos
inefables reían de tristeza. ...
La canción del adormido cielo
Dejó dulces pesares;
yo quisiera dar vida a esa canción...
Pasó el vendaval; ahora,
con perlas y berilos,
cantan la soledad aurora
los ángeles t...
Es la noche de la triste remembranza;
en amplio salón cuadrado,
de amarillo iluminado,...
Los nevados muertos,
bajo triste cielo,
van por la avenida
doliente que nunca termina...
De Occidente la luz matizada
Se borra, se borra;
En el fondo del valle se inclina ...
Y soñé, de un templete bajaban
dos dulces bellezas matinales;
y oí melancólicas hablaban...