El observatorio
Como águila vigilante en su Atalaya
oteando el horizonte,
observa con tristeza, al amanecer de cada día,
el destino del hermano, errante y desconocido.
Testigo permanente de la desaparición
del desdichado sin nombre, que desaparece,
engullido por las fauces de la oscuridad inmensa del estrecho.
Como águila vigilante en su Atalaya
oteando el horizonte,
observa con tristeza, al amanecer de cada día,
el destino del hermano, errante y desconocido.
Testigo permanente de la desaparición
del desdichado sin nombre, que desaparece,
engullido por las fauces de la oscuridad inmensa del estrecho.
