Poeta, traductor y ensayista español nacido en Madrid en 1950.
Interrumpió los estudios de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid para licenciarse en Filología Clásica. Es un miembro destacado de los poetas de su generación, caracterizado por cultivar tanto las formas clásicas como modernas, evolucionando hacia fórmulas personales que le han valido el reconocimiento de la crítica literaria.
Fue director de la Biblioteca Nacional y Secretario de Cultura del gobierno español, obtuvo el Premio de la Crítica con «La caja de plata» en 1985 y el Premio Nacional de Traducción con el «Cantar de Valtario» en 1987.
De su obra poética también merecen destacarse, «Los retratos» 1971, «Elsinore» 1972, «Scholia» 1978, «Necrofilia» 1983, «El otro sueño» 1987 y «El hacha y la rosa» 1993. «Sin miedo ni esperanza recoge, en seis partes, sesenta poemas escritos entre 1996 y 2002 y su poesía completa hasta 1996, está contenida en «Los mundos y los días».
Niña, arranca las rosas, no esperes a mañana.
Córtalas a destajo, desaforadamente,
sin par...
Cómo te defiendes de mí.
Cómo resistes,
desde la torre de la ausencia,
agitando el pa...
Cuando vivías en la Castellana
usabas un perfume tan amargo
que mis manos sufrían al rozar...
Cada vez que te hablo, otras palabras
escapan de mi boca, otras palabras.
No son mías. Pro...
La tierra estaba seca.
No había ríos ni fuentes.
Y brotó de tus ojos
el agua, toda el...
Era su turno. Cuidadosamente
dobló la gabardina sobre el brazo.
Se echó el pelo hacia atrá...
Embrujado jardín.
En un estanque,
desnuda,
te recojo.
Me parece que tengo entre ...
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cu...
Alguien me dijo que se había ido
fuera de la ciudad. Y volví a verla
cuando no estaba ya. ...
Cómeme y, con mi cuerpo en tu boca,
hazte mucho más grande
o infinitamente más pequeña....
La olvidé. Por completo. Para siempre
(o eso creía entonces). Me cruzaba
con ella por la c...
la luz proyecta un resplandor perlado
sobre la pendiente de tus senos,
apenas contenidos e...
Este aroma no es tuyo.
No es el olor tan suave de tus manos,
ni el perfume que anuncia tu ...
Dice la dama: «El frío ya no hiere mi cuerpo.
Llega una primavera que no funde la nieve
ni...
Todo tu cuerpo es un inmenso brote de espinas,
pero las aves siguen comiendo en tus manos
...
Entraban en silencio el invitado,
la mujer de su amigo y la flor blanca.
Estaban en silenc...
La noche había sido muy larga y muy oscura.
Quería oír tu voz. Que tus dulces palabras...
Cuando la sombra cae, se dilatan tus ojos,
se hincha tu pecho joven y tiemblan las aletas
...
Una vela es el deseo.
Está encendida. Ilumina
la habitación. En los muros
hay desgarr...
Entraban en mi alcoba sin llamar a la puerta,
deshojando en el aire la flor de su perfume....
Han vuelto los Gigantes de Hielo a visitarme.
No en sueños. A la luz del día. Con los yelmos...
Desde que tú te fuiste, no sabes qué despacio
pasa el tiempo en Madrid. He visto una película...
Apagaste las luces y encendiste la noche.
Cerraste las ventanas y abriste tu vestido.
Olía...
He preguntado a las orquídeas
-dominaba el perfecto sopor del mediodía-
si tus cabellos er...
El editor Francisco Arellano, disfrazado de
Humprey Bogart, tranquiliza al poeta en un ...
Te he encontrado en la calle
y, luego, hemos cenado juntos.
Te lo he dicho...
La otra noche, después de la movida,
en la mesa de siempre me encontraste
...