Bajo los pinos soñaba la noche
Bajo los pinos soñaba la noche,
estaba hermosa la luna fulgente,
de amor y dicha el exceso colmaba,
fidelidad para siempre juramos.
Una promesa seguía a la otra,
en los ardientes abrazos de gozo,
tanto mi boca besaba sus mano,
que sonreían sus ojos de azul.
El sentimiento que alumbra en las sombras,
enamorados es néctar tan dulce,
huyó un suspiro del pecho al oírlo,
y en el sosiego la esencia soñó.
Mientras se funden en fuego candente,
al elevarse en su vuelo infinito,
sobre la flor la hermosura se vierte,
cuando se enlazan las almas en paz.
Lupercio de Providencia
Bajo los pinos soñaba la noche,
estaba hermosa la luna fulgente,
de amor y dicha el exceso colmaba,
fidelidad para siempre juramos.
Una promesa seguía a la otra,
en los ardientes abrazos de gozo,
tanto mi boca besaba sus mano,
que sonreían sus ojos de azul.
El sentimiento que alumbra en las sombras,
enamorados es néctar tan dulce,
huyó un suspiro del pecho al oírlo,
y en el sosiego la esencia soñó.
Mientras se funden en fuego candente,
al elevarse en su vuelo infinito,
sobre la flor la hermosura se vierte,
cuando se enlazan las almas en paz.
Lupercio de Providencia
