Palpitan los sueños
Ondula el borde de su alma soleada,
en las mañanas de bellos encantos,
la regadera con su oro trasunta,
las vibraciones de amor tan intenso,
y se traslucen las hojas del árbol.
Como un lucero de estío que brilla,
su corazón encandila mi esencia,
cuanto yo quiero tenerla tan cerca,
y sus mejillas besarlas contento.
En las miradas se cruzan secretos,
de amores dulces que anhela mi alma,
así unidos palpitan los sueños.
En el amor que mi pecho recuerda,
arrastra el viento lejanos idilios,
brisas templadas de pronto me invaden,
y la esperanza se yergue de nuevo.
Con el perfume de rosas me llegan,
reminiscencias de tardes serenas,
suave actitud de abandono silente,
en un regazo que mece muy tierno.
Lupercio de Providencia
Ondula el borde de su alma soleada,
en las mañanas de bellos encantos,
la regadera con su oro trasunta,
las vibraciones de amor tan intenso,
y se traslucen las hojas del árbol.
Como un lucero de estío que brilla,
su corazón encandila mi esencia,
cuanto yo quiero tenerla tan cerca,
y sus mejillas besarlas contento.
En las miradas se cruzan secretos,
de amores dulces que anhela mi alma,
así unidos palpitan los sueños.
En el amor que mi pecho recuerda,
arrastra el viento lejanos idilios,
brisas templadas de pronto me invaden,
y la esperanza se yergue de nuevo.
Con el perfume de rosas me llegan,
reminiscencias de tardes serenas,
suave actitud de abandono silente,
en un regazo que mece muy tierno.
Lupercio de Providencia
