Instantes de adulterio
Manos sudorosas,
claman las ansias vecinas,
la carne reclama
pedazos de siluetas,
como un rumor mudo,
van proclamando
su objetivo,
la noche visa el deseo,
el objetivo encalla de prisa,
la hora se aproxima,
Es necesario,
las pupilas lo delataban,
las fragancias lo requerían,
el peligro no esperaba.
Una vez,
quizá un segundo,
mejor una jornada,
y cuando el alba despierte,
mi memoria,
estará suprimida.
Manos sudorosas,
claman las ansias vecinas,
la carne reclama
pedazos de siluetas,
como un rumor mudo,
van proclamando
su objetivo,
la noche visa el deseo,
el objetivo encalla de prisa,
la hora se aproxima,
Es necesario,
las pupilas lo delataban,
las fragancias lo requerían,
el peligro no esperaba.
Una vez,
quizá un segundo,
mejor una jornada,
y cuando el alba despierte,
mi memoria,
estará suprimida.
