A la penumbra auricular no viene nunca el sonido del



Poemas » antonio gamoneda » a la penumbra auricular no viene nunca el sonido del

A la penumbra auricular no viene nunca el sonido del

amanecer. Muge el silencio en las ocultas bóvedas y se desliza en tus
membranas. Silban los pájaros y tu pasión es sorda.

              

Tú no estás ya en tus oídos.

              

* * *

              

              Va a      amanecer. Hay noche aún sobre tus llagas.

              

Ya vienen los cuchillos del día. No
              
te desnudes en la luz, cierra los ojos.

              

Quédate en tu cama sangrienta.

              

* * *

              

              Ardes bajo las túnicas carnales.

              

Ha sido inútil la sutura negra:

              

no hay agua en ti. todas las fuentes      manan en otra edad

              

y se enloquece la pureza de la copa      vacía.

              

* * *

              Entra en tu cuerpo y tu cansancio se llena de pétalos.      Laten en
ti bestias felices: música al borde del abismo.

Es la agonía y la serenidad. Aún sientes como un perfume la
existencia.
              
Este placer sin esperanza, ¿qué significa finalmente en ti?

¿Es que va a cesar también la música?