Me dejé llevar
Seguí tu rastro en la noche
doblando esquinas oscuras;
la lechuza me miraba...
y los ojos de la Luna.
Compungida ante tu ausencia,
empecé a llorar... La lluvia...
que me empapaba hasta el alma,
me prestó su mejor túnica.
Y me envolvió con su manto...
Y rodeó mi cintura...
Y enjugó dulce mis lágrimas...
Y me dijo... ¡Eres única!
Arropada con su abrigo,
me dejé llevar... La lluvia...
Grabó al fuego en mis oídos...
¡La más dulce,de las músicas!
Seguí tu rastro en la noche
doblando esquinas oscuras;
la lechuza me miraba...
y los ojos de la Luna.
Compungida ante tu ausencia,
empecé a llorar... La lluvia...
que me empapaba hasta el alma,
me prestó su mejor túnica.
Y me envolvió con su manto...
Y rodeó mi cintura...
Y enjugó dulce mis lágrimas...
Y me dijo... ¡Eres única!
Arropada con su abrigo,
me dejé llevar... La lluvia...
Grabó al fuego en mis oídos...
¡La más dulce,de las músicas!