El ansia de los colores



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El ansia de los colores
Porque soy pálida amo el rojo, el amarillo y el azul,
              la gran blancura es melancólica como el crepúsculo
en la nieve,
              como cuando la madre de Blancanieves a la ventana se sentaba
anhelando también para sí               el rojo y el negro.
              El ansia de los colores es el de la sangre. Si tienes sed
de belleza
              cerrar debes los ojos y mirar en tu propio corazón.
              Pero la belleza teme al día ya las miradas excesivas.
              Pero la belleza no soporta el ruido ni los movimientos excesivos -
no debes llevar tu corazón hasta los labios,
              perturbar no debemos los nobles anillos de la soledad y del silencio, -
              ¿se puede hallar algo más grande que un enigma sin resolver
y con extraños rasgos?
              Taciturna seré toda mi vida,
              una habladora es como el gárrulo arroyo que a sí mismo se traiciona,
              un árbol solitario seré yo en la llanura,
              los árboles del bosque perecen de ansia después de la tormenta,
              debo estar sana de pies a cabeza y tener dorados rayos en la sangre,
              debo ser inocente y pura como una llama de húmedos labios.

              

Versión de Renato               Sandoval e Irma Sítanen