Poeta español nacido en Fuentevaqueros, Granada en 1898.
Estudió Letras en la Universidad de Granada y Música con Manuel de Falla. Fue una de las puntas del triángulo surrealista formado por él, Salvador Dalí y Luis Buñuel, atraídos por el significado del manifiesto surrealista de André Breton. Considerado uno de los grandes poetas del siglo XX, murió asesinado en Granada en 1936.
Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que ...
Noche arriba los dos con luna llena,
yo me puse a llorar y tú reías.
Tu de...
Sí, tu niñez ya fábula de fuentes.
El tren y la mujer que llena el cielo,
t...
¡Esa guirnalda! ¡pronto! ¡que me muero!
¡Teje deprisa! ¡canta! ¡gime! ¡can...
Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
...
Desnuda soledad sin gesto ni palabra,
transparente en el huerto y untuosa ...
Ay voz secreta del amor oscuro
¡ay balido sin lanas! ¡ay herida!
¡ay aguja de hiel, cameli...
Esta luz, este fuego que devora.
Este paisaje gris que me rodea.
Este dolor por una sola i...
Este pichón del Turia que te mando,
de dulces ojos y de blanca pluma,
sobre laurel de Grec...
Tú nunca entenderás lo que te quiero
porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto ll...
Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de r...
¡Oh, qué antiguo sentimiento!
¿De qué me sirve, pregunto,
la tin...
-¡Te quiero! ¡Te quiero! ¡Aparta!
Que si matarte pudiera,
te pondría una mortaja
con ...
Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido. ...
Mi corazón, como una sierpe,
se ha desprendido de su piel,
y aquí la miro entre mis dedos...
La sombra de mi alma
huye por un ocaso de alfabetos,
niebla de libros
y palabras. ...
Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte o...
Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene
por un anfibio sendero
d...
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre el m...
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el ...
No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el ni...
Silencio de cal y mirto.
Malvas en las hierbas finas.
La monja borda alhel...
Noche fabricadora de embelecos,
loca, imaginativa, quimerista,
que muestras...
Lucía Martínez.
Umbría de seda roja.
Tus muslos, como la tarde,
van de la luz a...
Por las orillas del río
se está la noche mojando
en los pechos de Lolita...
La guitarra
hace llorar a los sueños.
El sollozo de las almas
perdidas
se escapa...
la mar no tiene naranjas,
ni Sevilla tiene amor.
Morena, qué luz de fuego....
Quiero bajar al pozo,
quiero subir los muros de Granada,
para mirar el corazón pa...
He cerrado mi balcón
por que no quiero oír el llanto
pero por detrás de los grise...
Por las arboledas del Tamarit
han venido los perros de plomo
a esperar que se caig...
Verte desnuda es recordar la Tierra,
la tierra lisa, limpia de caballos.
La tierra ...
Flor de jazmín y toro degollado.
Pavimento infinito. Mapa. Sala. Arpa. Alba.
La niñ...
Yo no quiero más que una mano,
una mano herida, si es posible.
Yo no quiero más q...
La rosa
no buscaba la aurora:
casi eterna en su ramo,
buscaba otra cosa.
La muchacha dorada
se bañaba en el agua
y el agua se doraba. ...
Por las ramas del laurel
vi dos palomas oscuras.
La una era el Sol,
...
Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sab...
Yo quiero que el agua se quede sin cauce.
Yo quiero que el viento se quede sin valles. ...
La noche no quiere venir
para que tú no vengas,
ni yo pueda ir. ...
Solamente por oír
la campana de la Vela
te puse una corona de verbena.
Todas las tardes en Granada,
todas las tardes se muere un niño.
Todas las ...
Hay una raíz amarga
y un mundo de mil terrazas.
Ni la mano ...
Quiero dormir el sueño de las manzanas,
alejarme del tumulto de los cementerios.
Quie...
Con todo el yeso
de los malos campos,
eras junco de amor, jazmín mojado. ...
No te lleves tu recuerdo.
Déjalo solo en mi pecho,
temblor ...
Me he perdido muchas veces por el mar
con el oído lleno de flores recién cortadas,
co...
Por el arco de Elvira
quiero verte pasar,
para saber tu nombre
y ponerme a llorar. ...
Suben por la calle
los cuatro galanes.
Ay, ay, ay, ay. ...
A mi querida amiga Encarnación López Júlvez
I
A l...
Si tu madre quiere un rey,
la baraja tiene cuatro:
rey de oros...
A Bebé y Carlos Mora
Los poemas de este libro están escritos
en la ciudad de N...
Furia color de amor
amor color de olvido.
Luis Cernuda
Asesinado por el cielo,
entre las formas que van hacia la sierpe
y las for...
Aquellos ojos míos de mil novecientos diez
no vieron enterrar a los muertos, ...
Enrique,
Emilio,
Lorenzo,
Estaban los tres helados:
Enrique por el mundo ...
Sí, tu niñez ya fábula de fuentes.
Jorge Guillén
Sí, tu ni...
Odian la sombre del pájaro
sobre el pleamar de la blanca mejilla
y el conf...
Con una cuchara
arrancaba los ojos a los cocodrilos
y golpeaba el trasero ...
Balada de la gran Guerra
Yo tenía un hijo que se llamaba Juan.
Yo tenía un...
A Rafael R. Rapún
Un pájaro de papel en el pecho
dice que el tiempo de...
El mascarón. ¡Mirad el mascarón!
¡Cómo viene del África a New York!
...
Anochecer en Coney Island
La mujer gorda venía delante
arrancand...
Nocturno de Battery Place
Se quedaron solos:
aguardaban la velocidad de las últ...
¡Esa esponja gris!
Ese marinero recién degollado.
Ese río grande.
Esa brisa de límite...
Nocturno de Brooklyn Bridge
No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie...
Si no son los pájaros
cubiertos de ceniza,
si no son los gemidos que golpean las ventanas...
Un pastor pide te-- por la nieve que ondula
blancos perros tendidos entre linternas sordas. ...
La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negr...
Nuestro ganado pace, el viento espira
Garcilaso
Era mi voz antigua
i...
Yo no podré quejarme
si no encontré lo que buscaba.
Cerca de las piedras sin jugo y los in...
A Luis Lacasa
Se tendió la vaca herida;
Árboles y arroyos trepaban por sus cue...
Granada y Newburg
Las estatuas sufren por los ojos con la oscuridad de los ataúdes, ...
Poemas de la soledad en Vermont
Para Rafael Sánchez Ventura
...
I
Para ver que todo se ha ido,
para ver los huecos y los vestidos,
¡da...
Amigo,
levántate para que oigas aullar
al perro asirio.
Las tres nin...
Poema de amor
La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blan...
Las alegres fiebres huyeron a las maromas de los barcos
y el judio empujó la verja con el pudor...
En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque...
Cayó una hoja
y dos
y tres.
Por la luna nadaba un pez.
El agua...
Cuando llegue la luna llena
iré a Santiago de Cuba,
iré a Santiago,
...
La luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima de los caballos.
Un rayo de luz violenta...
Para Luis Cardoza y Aragón
Equivocar el camino
es llegar a la nieve ...